No esperaba que el año en que mi nota del test ha bajado 10 puntos respecto a la del año anterior, el corte subiera exactamente lo mismo. Pero las cosas no siempre salen cómo esperábamos. Quizás el problema es esperar que las cosas salgan de una forma determinada; pero me resulta difícil imaginar mi día a día sin dar ciertas cosas por sentadas, como que en un día puedo sacar al menos 8 horas de estudio, y que eso sólo depende de mí o que en unos meses estaré en el Supremo haciendo el examen. Pero no, no todo depende de nosotros.
He pasado el examen y estoy contenta por ello, aunque con una sensación agridulce, en parte porque no puedo evitar preguntarme en qué he fallado, y en parte porque sé que mucha gente estos días se ha llevado un susto del que les costará recuperarse. Desde aquí mucho ánimo para todos: no duele el golpe, no existe el miedo, quítate el polvo, ponte de pie y vuelves al ruedo.
Para los que estamos dentro empieza de nuevo la cuenta atrás. Nos quedan muchas dudas por resolver, y puede que en estos meses no todo salga como esperamos pero, conviene dar algunas cosas por sentadas: llegaste aquí para brillar y lo tienes todo, la hora se acerca, es el momento, vas a ganar cada batalla, ya lo presiento.





