
Estos días he recordado mil veces, aquél momento hace cuatro años en que terminaban los Juegos Olímpicos de Atenas y yo empezaba mi particular aventura... Me sentí identificada con todos los deportistas que en ese momento se enfrentaban a cuatro años por delante para conseguir un sueño; me imaginaba su lucha, sus sacrificios, y sabía que eso era lo que me esperaba a mí de ahí en adelante. Ahora me sorprende mirar para atrás y sentir por primera vez que ha pasado mucho tiempo.
También estos recuerdos me han hecho preguntarme si he aprovechado el tiempo como en ese momento me imaginaba que lo haría, si he luchado de verdad, con uñas y dientes por este sueño...
Pero me preocupa más pensar si conservo la ilusión de aquél entonces... A veces pienso que no, pero prefiero creer que sí la conservo aunque es una ilusión diferente a la del principio ya que algún papel habrán jugado el tiempo, la experiencia, las decepciones...
Ya no puedo mirar hacia el futuro y ver cuatro años por delante para comerme "el mundo", ahora tengo que pensar que llega la recta final, que se acerca la competición de verdad, y que quizás vaya siendo hora de subir al podium. ¡Visualización!
