
Estas han sido las vacaciones más largas que me he dado desde que empecé la oposición. Las necesitaba y mucho, porque esta vez no se trataba de parar a coger aire para después seguir luchando. Esta vez necesitaba despejar mi mente para estar segura de querer seguir luchando. No sabía muy bien cómo debía hacerlo, así que decidí simplemente dejarme llevar y con el paso de los días encontré una respuesta. No he tomado la decisión de la noche a la mañana, sino de forma gradual, pero sí hubo un instante en el que ya no me cupo ninguna duda...Y ahora es el momento de no pensar más. Sólo pienso en el día a día, y mis esfuerzos están centrados en concentrarme y avanzar.