Llevaba tiempo esperando que me invadiera la presión, me he pasado un mes consciente de la cercanía del examen, pero sin que eso me afectara de ninguna manera, ni para bien, ni para mal. Pero como ya tengo una cierta experiencia, sabía que era cuestion de esperar, porque de repente llega el día en que todo cambia. Para mí este día fue el viernes, después de una horrorosa tarde de estudio, sentí de golpe toda la presión que había estado esperando. No es que me haya puesto nerviosa, estoy tranquila, pero podríamos decir que es una calma tensa. La ventaja es que seguramente ya no tenga ninguna tarde horrorosa de estudio en las próximas tres semanas. La desventaja, la tortura psicológica de pensar lo que pude hacer y no hice durante todos estos meses. No es que esté del todo descontenta con mi rendimiento - aunque podría haber estudiado más rápido, la mayor parte del tiempo he mantenido un ritmo constante- pero desde finales de marzo hasta ahora me ha costado muy mucho mantener la concentración.Respecto a cómo afronto el examen, tengo que reconocer que no sigo ninguna receta en particular, no hago test y mi único objetivo durante estas semanas es no cambiar mi manera de estudiar, salvo los dos o tres últimos días antes del exámen, que los dedico a repasar los Códigos y la constitución. Supongo que lo importante es ir al examen tranquilos y confiados, y para eso cada uno tendrá que hacer lo que le resulte mejor para conseguirlo. Así que mucho ánimo para todos y sobretodo, ¡qué estudieís mucho y bien!





